HALEL
El encadenamiento de los mundos
La Estructura de la Realidad
+100%-

Accediendo al plano espiritual

« La aprehensión de la realidad espiritual, las causas, y todo el proceso que eso implica, exige un amplio y exhaustivo aprendizaje »

5:1 El ámbito espiritual es un espacio «concreto» al cual el ser humano puede tener acceso cuando atraviesa sus barreras intelectuales y emocionales a través de la interiorización y práctica de los principios objetivos que rigen la realidad: los actos altruistas denominados en el lenguaje de la Torá mitzvót.

5:2 El ámbito espiritual es el plano de las causas en el cual todo está en potencia y donde se produce la «concepción» de toda la realidad. Todo ser, fenómeno, objeto y aspecto de la vida es concebido en el ámbito espiritual; luego se encadenará a través del ámbito mental y emocional para manifestarse finalmente en el plano material-sensorial.

5:3 La aprehensión de la realidad espiritual, las causas, y todo el proceso que eso implica, exige un amplio y exhaustivo aprendizaje, ya que estamos acostumbrados a impresionarnos por las formas exteriores que nos llegan a través de los sentidos, olvidando muchas veces que la realidad es el resultado de un proceso en el cual los sentidos nos brindan tan sólo una lectura inmediata.

5:4 Nuestra percepción de la realidad se puede dividir en dos aspectos:
a)Lo sensible, alcanzable o cognoscible mediante los sentidos: el ámbito material-sensorial.
b)Lo inteligible, alcanzable mediante la inteligencia: los ámbitos mentales y espirituales.

5:5 Las formas exteriores estimulan los sentidos, otorgándole al hombre la percepción del ámbito material-sensorial. Sin embargo, cuando la percepción de la realidad no trasciende el ámbito material-sensorial limita al hombre a lo inmediato y empírico, o sea a los efectos que producen las impresiones exteriores en sus sentidos.
La percepción mental y espiritual, en cambio, es el resultado de un proceso de discernimiento inteligente que desemboca, finalmente, en una comprensión más amplia de la realidad.
Ejemplo: Cuando observamos un espacio iluminado concluímos en que debe haber una fuente luminosa de donde proviene dicha luz. La percepción mental y espiritual tiene el potencial de «ver» más allá de lo inmediato.
Cuando el hombre activa dicha forma de percepción comienza a expandir su conciencia, siendo que ahora ya no limita la realidad a meros efectos, sino que puede acceder paulatinamente a las causas y luego al objetivo que hay por detrás de todo el ámbito material-sensorial.

5:6 La función del intelecto, por lo tanto, es captar la verdad a través de un discernimiento basado en principios universales y objetivos que nos permita mayor certeza de que lo que captamos es correcto. El intelecto debe poder discernir y comprender cada acto y objeto en relación a los demás, para lo cual tendrá que efectuar dos acciones simultáneas: diferenciar y asemejar. Ambas son siempre realizadas en relación a un modelo.
En el caso del judaísmo, el modelo es la fuente infinita del altruismo: el Kadósh Barúj Hú.

5:7 Lo sensible, el ámbito material-sensorial, alcanzable o cognoscible mediante los sentidos es el espacio de nuestras experiencias inmediatas con las cuales más fácilmente nos identificados, ya que somos impresionados directa y permanentemente, a través de nuestros sentidos, por sus formas, colores, sonidos, aromas, etc. Pero no debemos olvidar que dicho ámbito, como ya fue explicado, es una consecuencia de la realidad espiritual, reflejo temporal-espacial de formas superiores que se manifiestan en base a principios causales objetivos.

5:8 Las formas exteriores, que el hombre capta a través de sus sentidos, no tienen valor en sí mismas, sólo lo tienen en función del soporte y medio para despertar el discernimiento inteligente que conduce al verdadero logro: transformar el egoísmo en altruismo.

5:9 La conducta humana es el resultado de la voluntad lograda a partir del discernimiento que el hombre realiza en su deseo. De ello se desprende el valor que le adjudica la Torá al estudio y a la realización de actos de bien, mitzvót, como medio insustituible para alcanzar el altruismo. Ya que mientras la humanidad no logre su objetivo: el altruismo, el medio para alcanzarlo es tan importantante como el objetivo mismo.
Ejemplo: Si mi objetivo es viajar de América a Israel, mientras estoy viajando, el avión es tan importante como llegar a Israel ya que dependo de ese medio para alcanzar el objetivo.

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