HALEL
El alma en el relato de la Torá
Shemot
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12) Shemót «La globalización del altruismo»

La situación que hoy atraviesa el mundo no es sustancialmente diferente a la de otras épocas. El aumento de la población y de las comunicaciones ponen de manifiesto cada vez más rápida e intensamente nuestros auténticos desafíos.
El denominado fenómeno de la globalización no es nuevo sino la ampliación de un proceso que comenzó con el hombre: primero a través del trueque, luego de un largo período desembocó en el mercantilismo y posteriormente en todas las formas que el comercio fue adquiriendo a lo largo de la historia.

Un rol activo
La globalización brinda a cada individuo y nación la oportunidad de asumir un rol activo en el desarrollo de la humanidad. La globalización no tiene por qué ser un proceso de disolución de las diferentes tradiciones y culturas. Por el contrario, la globalización tomada como una manifestación integral del fenómeno humano puede generar una nueva fuerza, la resultante de las características que individualizan a cada pueblo cuando revela su forma de colaborar con la humanidad.
No debemos temer a la globalización ni al avance tecnológico ya que pueden ser valiosos instrumentos para que el bien se expanda. Nuestra responsabilidad consiste en incentivar una educación integral que prepare a los seres humanos a relacionarse con la globalización y la tecnología como un medio para alcanzar el verdadero desarrollo: el espiritual. El mal surge sólo cuando el progreso material se convierte en un fin en sí mismo.

El anhelo de toda la humanidad
La globalización es la oportunidad de asumir compromisos y revelar aquello que cada uno de nosotros es capaz de dar. Civilizar la globalización es posible expandiendo a través de sus redes sistemas educativos basados en los valores esenciales, universales y por lo tanto las aspiraciones comunes a toda la humanidad: justicia, amor al prójimo, etc.
Los valores esenciales tienen raíces antiguas y son válidos en cualquier tiempo y lugar; nuestra responsabilidad consiste en desarrollar el lenguaje y el sistema educativo que nos permita implementarlos hoy.

¿Cuándo se revela la Torá?
En el libro de Bereshít-Génesis estudiamos sobre los patriarcas y su elevado nivel espiritual. Allí aprendemos cómo ellos lograron sobreponerse a un mundo hostil, y a pesar de no haber recibido aún la Torá se mantuvieron firmes en su espiritualidad transformándose en los precursores de todo el pueblo de Israel. La Torá sólo se revelará en el segundo libro del Pentateuco, Shemót-Exodo.
Aparentemente esto es contradictorio, más aún, parecería ilógico que las personas más elevadas espiritualmente no hayan sido las destinadas a ser los protagonistas de la revelación colectiva de la Torá, tal como fue el evento de Sinai.
¿Quiénes necesitan más de la Torá un grupo reducido de personas como lo eran nuestros antepasados, los primeros israelitas que poblaban la tierra de Israel hace 4000 años, o una nación de cientos de miles de personas como las que participan del Exodo de Egipto?
Para captar en profundidad estas ideas y captar su aplicación en la actual situación mundial es imprescindible comprender los fundamentos y el objetivo de la espiritualidad de Israel. Para ello nos auxiliaremos de los conceptos que desarrolla el Rav Ashlag en su libro Matán Torá – La entrega de la Torá.

«Ama a tu prójimo como a ti mismo» (Levíticos 19,18)
Rabbi Akiva dice: «Este es una gran Principio en la Torá»
La palabra Principio indica una suma de particularidades. Cuando se dice que la mitzvá de «amar a tu prójimo como a ti mismo» es una gran Principio de la Torá, significa que todas las otras 612 mitzvót de la Torá con todas sus interpretaciones y particularidades no son sino la suma de los detalles insertados y contenidos en la mitzvá de «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Esto es bastante extraño ¿Cómo puede un simple precepto soportar dentro de sí mismo todos los preceptos?

Toda la Torá mientras estoy parado en un solo pie
Una forma de comprender más profundamente estas palabras la encontramos en el relato del converso que se acerco a Hilel y le dijo: «Enséñame toda la Torá mientras estoy parado en un solo pie», Y él le contesta: «Todo lo que odies para ti no lo hagas a tu amigo», ahora ve y estudia cómo lograrlo. Tenemos ante nosotros una ley precisa, una Halajá, que no hay otra que sea preferida al de «Ama a tu prójimo como a ti mismo», ya que las otras apuntan solamente a interpretar y permitirnos observar el precepto de amar a nuestro prójimo sin reservas, desde que Hilel dice específicamente: «El resto significa: ve a estudiar». O sea que el resto de la Torá son formas de alcanzar ésta Mitzvá, la cual no es posible de lograr sin la fuerza de voluntad que alcanzamos al implementar con la intención correcta las otras mitzvót.

A ti mismo
«Ama a tu prójimo como a ti mismo». El concepto «ti mismo» nos dice que debes amar a tu amigo en la misma medida de que tu te amas a ti mismo, y de ninguna forma menos que eso. Refiriéndose con esto a que debes constantemente estar en guardia para satisfacer las necesidades de cada una de las personas de Am Israel, no menos de lo que tú estas en guardia para satisfacerte a ti mismo. Eso es absolutamente imposible!? ¿Cuánta gente puede satisfacer sus propias necesidades?, así que, ¿Cómo puedes decirles que trabajen para satisfacer los deseos de la nación entera?

¿Es posible?
El precepto de amar a tu amigo exige poner las necesidades de nuestros amigos antes que las propias, como han escrito nuestros sabios. Si no tienes más que una silla para sentarte y tu amigo no tiene donde sentarse, y tu te sientas mientras él permanece de pie estás rompiendo el mandamiento de «Ama a tu prójimo como a ti mismo», porque no satisfaces las necesidades de tu amigo como satisfaces las propias. Y si no te sientas en ella y no se la das a tu amigo, sería un acto tan malvado y egoísta como el reino Sodomita. Por lo tanto debes dejar a tu amigo sentarse en la silla mientras permaneces parado o te sientas en el suelo. Se entiende que esta ley se aplica a todas las cosas que están a tu disposición y de las cuales tu amigo carece.
¿Ahora trata y ve si esta mitzvá es posible? Necesitarás toda una preparación espiritual que son el resto de la mitzvót y si todos lo hacemos todos seremos felices ya que todos tendremos una nación entera preocupada los unos por los otros.

Lo que antes fue considerado imposible se hizo posible
La Torá no les fue dada a los Patriarcas Abraham, Itzják y Iaacóv, sino que tomó hasta el éxodo de Egipto y hasta que Israel se convirte en una nación de seiscientos mil hombres mayores de 20 años. Entonces se le preguntó a cada miembro de la nación si estaba de acuerdo con ese elevado desafío, y una vez que todos ellos estuvieron de acuerdo, dijeron «NAASE VENISHMA» «lo haremos y comprenderemos (Éxodo 24,7)», entonces se hizo posible observar la Torá completa. Lo que antes fue considerado imposible se hizo posible.
Si seiscientas mil personas cambian el objetivo de satisfacerse a sí mismas y a sus propias necesidades, y no se preocupan de nada más sino sólo de estar listos para que a sus amigos nunca les falte nada, y con un grandioso amor «Aman al prójimo como a sí mismos», entonces no cabe lugar a dudas que ningún hombre de la nación necesitará preocuparse por su propio bienestar.
De esa forma todos alcanzan su completa libertad y aseguran su propia supervivencia. Después de todo, ¿Por qué habría de preocuparse acerca de su propia supervivencia cuando seiscientos mil leales amigos se ocupan de que nada le falte?
Por lo tanto, una vez que todos lo miembros de la nación estuvieron de acuerdo, inmediatamente se les reveló la Torá, porque ahora fueron libres y capaces de observarla. Pero antes de que se convirtieran en una nación durante la era de nuestros patriarcas eran un pequeño número de personas en la Tierra de Israel, siendo imposible en esas circunstancias implementar las mitzvot entre el hombre y su amigo al grado de «Amar a tu prójimo como a ti mismo» es por ello que en ese momento aún no se les dio la Torá.

La globalización del altruismo
De todo lo anterior se puede entender uno de los profundos conceptos de nuestros sabios z”l: La frase que dice, todo Israel son responsables los unos de los otros «BNEI ISRAEL AREVIN ZE LAZE», lo cual parece completamente injustificado, porque ¿Sería posible que si alguien que ha hecho algo malo tu seas cómplice de sus acciones? ¿Cómo puedes decir que aún el que te es completamente extraño, de quien no sabes nada, seas responsable de sus faltas?
Y si eso no es suficiente Rabbi Eleazar, el hijo de Rabbi Shimón dijo hace casi 2000 años en la tierra de Israel: El mundo es el resultado del comportamiento de la mayoría, cada acto que realizamos influye a todo y a todos. Nuestra vida personal, nuestra familia, nuestra comunidad, y el mundo todo son la consecuencia de la educación y la forma de vida a la que estamos expuestos. Hoy, a través de la globalización, lo podemos constatar más que nunca. Así Rabbi Elazar nos hace tomar conciencia de nuestra responsabilidad por el mundo entero y que semejante proyecto de Amor y Armonía Universal sólo se puede lograr a partir de una nación cuyos miembros estén todos comprometidos en implementarlo.
La globalización del altruismo es el único objetivo que puede unificar a la humanidad para que todos alcancemos la Paz que conduce a la Armonía Universal.

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